Dragón que saluda a su dueño conquista las redes

Este 7 de enero, un pequeño dragón barbudo ha superado esta cifras, y sin salir de su terrario. Un vídeo en el que parece que el animal devuelve el saludo a su dueño superó los 170.000 retuits su primer día. A la fecha ya ha sobrepasado los 365.000.

En el vídeo, el propietario del dragón barbudo (una especie de agámido, la familia de reptiles a la que también pertenecen las iguanas) pasa la mano por delante del terrario, saludando al animal. Un segundo después, y muy lentamente, el reptil repite exactamente el gesto del humano. Muchos tuiteros creen el animal está “respondiendo” al saludo o imitando a su dueño, pero no se trata de eso: “Hay algunos agámidos que, entre su repertorio de signos para comunicarse, utilizan movimientos de patas”, explica Enrique Font, director del Grupo de I+D de Etología de la Universidad de Valencia, centrado en el estudio del comportamiento de los reptiles. El animal del terrario no está imitando un gesto humano, sino haciendo un gesto propio de su especie.

Este gesto, cuenta Font, es utilizado por los agámidos para comunicarse no con los de su especie, sino con sus predadores. “Hay dos interpretaciones del gesto: o bien que sirve para avisar al predador de que lo ha detectado, y que es inútil que intente un ataque por sorpresa, o bien para mostrar que no está herido, puede moverse y, por tanto, huir”.

El dragón barbudo del vídeo, considera el experto, está respondiendo al movimiento de su dueño interpretando que este es su predador. “Suele ocurrir que interpretamos los gestos de los animales como si fueran humanos, pero cada especie tiene su propio mundo sensorial y gestual, y tenemos que interpretarlo desde su propia perspectiva”, explica. Este no es, de hecho, el primer vídeo que se populariza en el que un reptil saluda a su dueño: una copia de otro vídeo similar, publicado en febrero de 2017, ha superado los 60 millones de reproducciones en Facebook:

Además de en dragones barbudos, este tipo de gestos también se dan en otros reptiles. “No en muchos”, aclara Font, “pero sí lo hacen otros agánidos y también muchos licéridos, las largartijas típicas de la península ibérica”. Si ves a una lagartija saludarte, no está siendo simpática: es que cree que te las vas a comer.